Guiadlos, os pido, amado señor.

protegedlos, Jesús mío con divino amor. cada día se ofrecen a voz sin cesár. consumiendo la vida ante vuestro altar.

Guardarlos del mundo, señor donde están . Pues aun separados los persigue satán. Si placeres mundanos los llegase a tentar, corazón de Jesús, favor de abrigár.

Confortarlos dios mío, en pena y dolor. Disipar de sus almas angustia y pavor. En el desaliento y la soledad, acercaos Jesús, y socorro prestad.

Guardad, protejed, defendedlos señor, cuando solos y tristes se encuentran. También son humanos con animo frágil. Aveces se abruman sinitendose debil.

Guardadlos sin mancha cual hostia sin par, que acarician diario en el santo altar. ahora, dignaos, señor, bendecir sus obras, palabras y todo sentir.

Imprimatur: D. Cardenal. Dougherty, Arzobispo de Philadelpia.

Padrenuestro, Ave María, Reina del clero, rogad por ellos. 

El sacerdote es la obra maestra del divino amor, de la sabiduria y del poder de Jesucristo.

Nunca atacar al sacerdote

“Jesús, María, os amo. Salvar almas”

PIETA

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